Auto-sanación con Reiki

El Reiki es una terapia que podemos utilizar para ese autocuidado que tanto necesitamos y que permite que la energía Ki sea más potente y fluida.

Las personas que decidimos iniciarnos en el Reiki, ya tenemos una predisposición al autocuidado, tenemos conciencia de la importancia del bienestar y hemos adquirido previamente conocimientos que nos invitan a dar un paso más allá.

Somos conscientes de que el autocuidado forma parte de un camino espiritual, que requiere atención plena sobre qué es lo más adecuado y así alcanzar la paz mental y grados de felicidad satisfactorios.

Es recomendable que una vez hemos recibido la iniciación con el Nivel I de Reiki, hagamos auto-sanación durante tres o cuatro semanas, a diario, entre diez y veinte minutos son suficientes.

Estamos muy acostumbrados a dar, en muchos casos tenemos la falsa creencia de que concedernos tiempo para nosotros es un acto egoísta. Nada más lejos de la realidad, amarnos a nosotros mismos es la base de amar a los demás, de ofrecer calidad en nuestras relaciones, ser nuestra mejor versión y tener la capacidad para dar a los demás lo que se merecen.

Ese tiempo para autosanarte con Reiki, es una forma de darte amor y energía para conseguir estar en un nivel óptimo de vibración alta.

¿Cómo puedes darte Reiki tú mismo?

Como en cualquier sesión de Reiki, debes estar relajado, utiliza técnicas de respiración consciente, Tanden, o la que tu sientas más apropiada para ti.

Unos minutos de meditación Gassho para conectar con la energía Ki y ya estás a punto para utilizar las manos como canales de luz.

Utiliza las posiciones de las manos como en la sesión de Reiki que puedas hacerle a una persona, solo que estás haciéndolo por la parte delantera de tu cuerpo, obvio.

Vas poniendo las manos en tus chakras, o en algún lugar de tu cuerpo que tengas molestias o dolores. O simplemente deja que tu intuición te guíe.

¿Sencillo verdad? Recuerda que lo importante es fluir, no forzar, y si te cuesta encontrar tiempo para hacerte Reiki, recíbelo como una enseñanza, sin culpabilidad, sin tensión, darte cuenta ya es haber empezado el Sendero de la Iluminación.