Bienvenidos a la nueva anormalidad

A lo que llaman nueva normalidad vemos como es una irrealidad, más próxima a una anormalidad.

Cabe destacar que la seguridad en uno mismo en la forma de afrontar esta situación es esencial para la adaptación a un presente lleno de contradicciones.

Son tantas las desinformaciones sobre la actualidad que se convierte todo en un espejismo en el que “parece que” y no “lo que es”.

¿Qué es lo normal?

¿Por qué esperamos a que sean los demás los que diseñen una realidad “normal”?

¿Para ti qué es normal?

Opino que “lo normal” nada tiene que ver con la realidad y que la realidad es muy diferente para cada uno de nosotros.

Es completamente absurdo querer marcar una “normalidad” en cualquier aspecto de la vida. Cada día es diferente, cada persona es un mundo y la combinación de estos aspectos dibuja una realidad particular, individual.

En la manera de hacer las cosas, de afrontar la vida, se vislumbra la riqueza personal.

La percepción y la realidad

Durante la creación de un mandala, observo atentamente cada pensamiento, movimiento, cada inhalación y expiración de mi respiración.

Me doy cuenta como va cambiando mi percepción de la “realidad” en este momento concreto de conciencia plena. Le doy color y forma, diseño una realidad tangible de conciencia universal.

De la misma forma que diseño mi mandala, diseño mi vida, mi realidad.

Que no inventen los demás por mi, que creo lo que yo percibo, y respeto la percepción y la realidad de cada ser, sin imponer razón, con amor.

El conflicto está servido si trato de convencer a los demás de mi propia realidad.

Me maravillo cuando comprendo y acepto la individualidad del otro, igual que al observar un nuevo mandala tejido, dibujado, diseñado.

Mi “normalidad” va a continuar siendo “real” tal y como yo la diseño cada día, sin forzar, fluyendo, respirando, sintiendo, viviendo.