El valor de la parada

El valor de la parada y retomar tu vida como desees.

Hay expertos que aseguran que esta parada de la economía nos hace retroceder 30 años en el tiempo. Justamente, el tiempo de locura en el que hemos vivido a gran velocidad y sin tiempo de reflexionar sobre lo que estábamos haciendo y hacia donde nos dirigíamos.

En los últimos años, el clima, la recesión económica, los trastornos depresivos, nos daban señales importantes sobre el estado en el que la sociedad se encontraba inmersa. Esta deriva social ha desembocado en la falta de recursos básicos y no ha hecho más que empezar.

La calma es nuestra mejor aliada. Seamos positivos y busquemos las formas para hacer frente a esta situación de vulnerabilidad.

Recursos propios

Hoy día, las personas tenemos más recursos, más información. Estamos más empoderadas. Aunque también es cierto que estábamos acostumbradas a vivir en una falsa seguridad.

La incertidumbre es buena aliada si comprendemos que cada nuevo día que nace es una oportunidad para coger las riendas de nuestras vidas.

Mi propuesta es vivir en el presente, sin expectativas y acorde a nuestro sistema de valores haciendo caso a la intuición, a lo que el corazón te dicta.

¿Que quiere decir esto? Si alcanzamos a comprender que lo imprescindible es la respiración consciente, que cada inspiración y exhalación es la base de la vida, lo demás viene por añadidura. Te sentirás relajado, calmado, sin estrés ni ansiedad y entonces serás el dueño y señor de tu presente, de tu vida.

Cuando tu mente está viajando al pasado y al futuro constantemente, pierdes las referencias que son las que te indican el camino a seguir.

Después de semanas de confinamiento, de estar solamente centrada en mi humilde existencia, practicando la respiración consciente, la meditación activa con el tejido de mandalas, he descubierto más detalles sutiles que son imprescindibles para mi paz interior.

La conexión con mi ser interior, con mi auténtico yo. Ese ser que la sociedad esconde y que es el motor de mi auténtica existencia.

Estoy encantada de este reencuentro conmigo misma. Alguien me preguntó al principio de este confinamiento, que era a lo que daba gracias en estos momentos, y la respuesta fue, estar conmigo.

No hay escapatoria posible, lo de ayer ya no existe y mañana no se como va a ser. ¿Qué me queda entonces? Mi yo, mi ser, y no perder la calma para poder gestionar correctamente todo aquello que va sucediendo.

Sentirme vulnerable, quitarme las capas de fortaleza impuestas a la fuerza por la sociedad y valorar mis propios recursos obtenidos de la experiencia a lo largo de la vida.

La confianza, la valoración de mi persona, el ser auténtica sin esperar que los demás sean los que dicten mi camino, es y será el posible resultado a mi momento presente. Digo posible porque si hay algo de lo que soy plenamente consciente, es de la incertidumbre. Una incertidumbre que transformo a cada inspiración y exhalación, en un momento presente lleno de alegría de vivir que me proporciona la satisfacción de crear belleza, realidades y paz interior.

Parada técnica para despertar

Esta parada técnica es valiosa, te permite retomar tu vida, valorar lo que tienes y despertar del profundo sueño impuesto, de un letargo de falsa realidad.

Que tengas miedo a ser el dueño de tu existencia es el gran reto de los que pretenden ser tus amos. Ser esclavo de un espejismo que te genera ansiedad y depresión.

Despertar a la realidad, aunque no nos guste, es mejor que vivir sin conciencia de la realidad amarga.

Despertar te empodera, te proporciona los recursos internos, innatos y los que has aprendido a lo largo de la vida, y que son muchos.

Aprovechemos el valor de la parada, descubramos cuáles son esos recursos y tendremos el valor para continuar creando nuestra realidad.

Te invito a meditar sobre ello y a valorar tus acciones, que seguro son tu poder.